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Diálogo con organizaciones y partidos

Gobierno busca consenso para presentar proyecto de ley de salud mental y evitar colonias

Publicado: 09.10.2015

“La atención psiquiátrica en el mundo se hace ahora en hospitales generales” y no en centro especializados y menos en colonias, aseguró el ministro Jorge Basso. En esa línea, las autoridades de la Salud trabajan en gestión asistencial para superar el modelo de asilos y, en paralelo, analizan con los partidos y la sociedad civil el contenido de un proyecto de ley que modifique la normativa en Uruguay que data de 1936 y 1948.
Acto por el Día Mundial de la Salud Mental
Pie de foto: Acto por el Día Mundial de la Salud Mental

El Ministerio de Salud Pública, junto a su programa de salud mental y el de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), trabajan desde hace varios meses en conjunto con instituciones del mundo académico, de la sociedad civil y los partidos con representación parlamentaria en los textos y definiciones de rumbo hacia la transformación del área.

Es un largo y pormenorizado proceso para actualizar la normativa existente en cuanto a salud mental, que se remite a 1936 y 1948, indicó Basso, tras participar del acto por el Día Mundial de la Salud Mental realizado en la sede ministerial, con la exposición del médico español Domingo Díaz del Peral.

Al debate, que involucra a más de 30 instituciones, incluidos usuarios y familiares de todo el país, se incorporó a los distintos sectores políticos para intercambiar opiniones, con la meta de que, antes de fin de año, se pueda elevar un proyecto de ley que aggiorne la vieja normativa, teniendo en cuenta que pasó mucha agua bajo el puente.

“Nos merecemos como país y como sector salud, vinculado a los derechos humanos de las personas, superar algunos conceptos que en el marco legal existen, que son estigmatizadores y que no se pueden sostener en el tiempo”, puntualizó.

“Estamos empeñados en lograr los mayores consensos para contar con una ley” que se convierta en un marco general”, dijo.

En ese sentido, recordó que las leyes por sí solas no aseguran nada si, en la práctica, no se dan pasos concretos en materia de gestión asistencial para que sea superadora del modelo de asilo, incorporando dispositivos que habiliten a que no todas las personas que padecen trastornos mentales terminen en hospitales especializados y menos aún en colonias o asilos que son del siglo XIX.

“En todo el mundo la atención psiquiátrica se hace en hospitales generales”, enfatizó.

“Actualmente en Uruguay, buena parte de la carga de esos pacientes los sostiene el sector público, pero estamos hablando de un Sistema Nacional Integrado de Salud que tiene que incorporar nuevos dispositivos que permitan, a través de casas de medio camino u hogares alternativos, un acompañamiento fuera de ámbitos institucionales”, indicó,

De esta manera se habilita, desde una perspectiva comunitaria y de rehabilitación, el trabajo con ese sector de la población que tiene patologías crónicas permanentes o circunstanciales y que no deben ser estigmatizados.

“Por haber tenido determinado episodio no pueden quedar fuera de la sociedad”, señaló.

Basso dijo que el gran desafío es lograr los consensos políticos a partir de este trabajo interinstitucional para alcanzar un marco legal que defina líneas generales, y paralelamente concretar una nueva formulación de la atención integral en salud mental que supere los modelos clásicos ya perimidos.

“Tenemos que dar pasos concretos, lo más rápido posible, para dar señales de que esto no es un mero planteo voluntarista”, sostuvo.

Trastornos mentales en la sociedad
Las estadísticas internacionales revelan que una de cada cuatro personas tendrá un trastorno mental a lo largo de su vida.

La carga de morbilidad de las enfermedades mentales ronda 20 % en América Latina y el Caribe, tomando en cuenta los trastornos por consumo y los neurológicos.

Entre las enfermedades psiquiátricas, la depresión (trastornos del estado de ánimo) es la más importante, seguido de los trastornos de ansiedad, los causados por el consumo de sustancias y la psicosis. Aparte se encuentran las problemáticas psicosociales o trastornos vinculados a la vida cotidiana que no se puede ni se debe atender con medicamentos.

Estos datos fueron brindados por el titular de la ministerial Dirección de Salud Mental, Ariel Montalbán, quien aseguró que los prestadores de salud están respondiendo en buena forma en cuanto a las prestaciones definidas en la Reforma de la Salud.

“El plan de prestaciones funciona desde 2011, con un impacto tremendo a nivel del usuario y las instituciones. Los usuarios pueden acceder a una atención más integral en salud mental. Ahora se está profundizando el cambio en el modelo, jerarquizando el primer nivel, porque la salud mental no es patrimonio de los expertos sino que todo el equipo de salud debe cumplir su rol, para que problemas que se pueden solucionar a nivel primario no se complejicen”, sostuvo.  

 

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