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Proceso de calidad voluntario

Reconocimiento por buenas prácticas alimentarias recayó este año en 28 centros de primera infancia del INAU

Publicado: 09.09.2019 17:22h.

“Uno de cada cinco niños pequeños bebe refrescos azucarados cuando tiene sed y consume galletitas dulces, alfajores y golosinas, mientras que solo 27 % de ellos consume verduras y legumbres en su alimentación habitual”, dijo la ministra Marina Arismendi en el reconocimiento del INDA a las buenas prácticas de nutrición en 28 centros de atención a la primera infancia del Instituto del Niños y el Adolescentes del Uruguay (INAU).
Sede del Mides
Pie de foto: Sede del Mides

Uno de los principales ejes de las nuevas guías alimentarias para la población uruguaya consiste en la revalorización de la comida casera y la disminución del consumo de alimentos y bebidas ultraprocesadas, destacó Arismendi en la entrega de los 28 diplomas de reconocimientos por parte del Instituto Nacional de Alimentación (INDA).

En el acto del viernes 6 en la Torre Ejecutiva, al que concurrieron representantes de los centros de primera infancia galardonados por sus buenas prácticas de alimentación y nutrición, la ministra de Desarrollo Social estuvo acompañada por la presidenta del INAU, Marisa Lindner, el director del INDA, Gerardo Lorbeer, y el representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Vicente Plata.

El INDA y el INAU lanzaron en 2018 la propuesta para el reconocimiento de buenas prácticas de información, comunicación y educación alimentaria. En la convocatoria podían participar de forma voluntaria los 480 centros de atención a la infancia y la familia (CAIF), dependencias Nuestros Niños y centros de atención a la primera infancia (CAPI) existentes en Uruguay en ese año.

Se postularon de forma voluntaria 76 CAIF, 15 CAPI y cinco servicios de Nuestros Niños, de los cuales 28 obtuvieron el reconocimiento de buenas prácticas alimentarias luego de atravesar un proceso de trabajo y control de calidad vinculados a talleres, clases de cocina, producción de alimentación y cuidado del medio ambiente, además de capacitación en nutrición.

Arismendi destacó que el incremento continuo de la obesidad constituye un grave problema y que es el tipo de malnutrición más frecuente en Uruguay, lo que se puede evitar con estrategias de promoción y prevención que reduzcan los hábitos insalubres y la falta de actividad física que son los principales condicionantes.

El trabajo conjunto que desarrollan las familias y los centros se ven enriquecidos por las experiencias de aprendizajes, la diversificación de propuestas y las oportunidades de experimentar que amplifican el conocimiento del mundo de los niños, también en materia alimenticia, dijo Arismendi.

Agregó que ese reconocimiento es una distinción a la labor desarrollada, que pretende difundir las experiencias educativas exitosas, destacar su valor e impulsar una réplica en otros ámbitos educativos.

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