Noticias

Mario Bergara

Banco Central respeta tendencias globales del dólar e interviene en el mercado para evitar movimientos bruscos

Publicado: 27.02.2018

“Hemos aprendido que la flexibilidad cambiaria es fundamental”, expresó el presidente del Banco Central, Mario Bergara. Precisó que la institución acompaña las tendencias globales del tipo de cambio e interviene de forma activa para evitar los giros bruscos en las cotizaciones. Añadió que el aumento sostenido de las exportaciones dan cuenta de que en Uruguay no hay una situación dramática en términos de competitividad.
Mario Bergara
Pie de foto: Mario Bergara

¿Qué está pasando con el dólar en la coyuntura actual?, se preguntó Bergara en el comienzo de su presentación en el Foro Económico de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa, realizado este martes 27, y se respondió que lo que sucede en el mundo con esa moneda patrón se traslada a lo que pasa en Uruguay: incertidumbre y volatilidad.

“Si hay un elemento claro en todo el período es que el tipo de cambio en Uruguay acompaña esencialmente el movimiento mundial”, aseguró el presidente del Banco Central del Uruguay (BCU). “Por lo tanto, si hay incertidumbre y volatilidad global, también se traslada al mercado doméstico”, añadió.

“En el mercado cambiario de Uruguay es flexible, pues hemos aprendido con sangre, sudor y lágrimas que no podemos sostener un valor en el lugar que se quiere, porque fracasaron los tipos de cambios múltiples, fijos y también la tablita (con valores fijos) y la banda”, indicó. Es decir, cualquier arreglo para administrar el mercado fracasó siempre en momentos de shock externos, pues “tenemos una espalda pequeña como para afrontar eso”, argumentó Bergara.

“Hemos aprendido que la flexibilidad cambiaria es fundamental y nos ha servido como colchón para los shocks externos, que han sido enormes en el mundo en los últimos 11 años”, acotó.

Bergara sostuvo que en la coyuntura mundial, que arrancó con la crisis nacida en 2008 en Estados Unidos, existen presiones que desalinean el mercado cambiario relacionadas con los flujos de capitales.

“Cuando hay incentivos para que capitales externos entren al país, estos presionan el tipo de cambio a la baja, y cuando salen, exacerban los incentivos al alza”, explicó. “Ahora tenemos presiones a la baja”, remarcó.

El segundo factor, al que catalogó de “tan o más importante”, son los portafolios de inversiones de los agentes institucionales, como las administradoras de fondos de ahorro previsional (AFAP), bancos o empresas de seguros, en los que la cotización al alza los lleva a comprar dólares y, ante la expectativa a la baja, a venderlos.

“El problema es que la dimensión es tan grande, comparada con el mercadito cambiario corriente que tenemos, que esos movimientos son un elefante en un bazar”, apuntó. “Por ejemplo, el fondo de pensiones se desdolarizó en la cuarta parte, y pasó de 35 % a 10 % de su componente en dólares, y eso es un tonelada de plata en Uruguay, que es muy pequeño”, insistió.

Pero el ministro de Economía, Danilo Astori, fue muy concreto en su presentación respecto de que la entrada y salida de divisas asociadas al comercio exterior crecen en torno al 10 %, gracias a “temporadas turísticas excepcionales”, exportaciones netas en aumento y cuentas corrientes de balanza de pago con superávit sostenido de más de dos puntos del producto interno bruto, indicó.  

“A nivel global está bien que tengamos la preocupación de la competitividad, pero nosotros nos paramos en la responsabilidad y no desde el dramatismo”, comentó Bergara.

Sostuvo, además, que el BCU ha estado bastante activo en el mercado de cambio. “Tenemos que acompañar las tendencias globales en materia de dólar porque ya aprendimos que no tenemos la capacidad de poner el tipo de cambio donde queremos”, insistió.

“Cuando hay un ingreso enorme de capitales o una salida importante, el BCU tiene que actuar de manera contracíclica y absorber la entrada de dólares o proveer las reservas, pues, en caso contrario, generaría ruido en materia de tipo de cambio que no se corresponde con los fundamentos”, dijo.

“La presión a la baja del tipo de cambio tiene que ver con factores de carácter circunstancial”, abundó. “Cuando escuchamos que el dólar debería estar libre, les aseguró que ustedes no quieren tanta”, aseguró.

“Si el tipo de cambio es libre está sujeto a todo este ruido, que es enorme y que se debe a cuestiones de carácter circunstancial”, advirtió. “Tan enorme como que el BCU, en el último año y poco, ha tenido que absorber más de 4.000 millones de dólares”, prosiguió.  

“El BCU tiene como criterio de intervención lograr o procurar que el dólar se mueva al compás del mercado mundial y trata de compensar comprando o vendiendo por esas presiones al desalineamiento cambiario”, explicó. “A nosotros nos preocupan las presiones al atraso cambiario y, por eso, compramos la cantidad necesaria”, afirmó.

Lo hacemos por responsabilidad y porque pensamos en el sector real de la economía, a pesar de ser conscientes de que tiene un costo, pero que sería mucho más alto si no lo hiciéramos”, comentó Bergara, para luego remarcar que, cuando la situación se revierta, también lo hará el proceso.

“Cuando el dólar tenga expectativa de fortalecimiento, que más tarde o temprano va a suceder, esto se irá deshaciendo y el BCU volverá a tener ganancias patrimoniales, como entre 2013 y 2016, porque ahora está consolidado su activo en dólares”, expresó.

Economía, producción y energía

Accesos rápidos