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Avances en políticas públicas

Inmujeres: Ley integral reconoce la complejidad de la violencia de género y define las respuestas del Estado

Publicado: 16.12.2017

Para Inmujeres, la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida libre de Violencia basada en Género representa un avance sustantivo en las respuestas que el Estado debe implementar desde los poderes Ejecutivo y Judicial y desde la Fiscalía General de la Nación. La norma define las directrices para las políticas públicas y mandata a las instituciones a intervenir, adoptar y ejecutar programas, acciones y protocolos.
La directora de Inmujeres, Mariella Mazzotti
Pie de foto: La directora de Inmujeres, Mariella Mazzotti

Mariella Mazzotti, directora del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), órgano rector de las políticas de género y en el ejercicio de la presidencia del Consejo Nacional Consultivo de Lucha contra la Violencia Doméstica, destacó que la ley aprobada el miércoles 13 en el Parlamento fue el producto de un intenso trabajo que comenzó en 2012.

La norma reconoce la complejidad de la violencia de género que afrontan las mujeres de todas las edades y en diferentes ámbitos, ya que enumera los ataques físicos, psicológicos o emocionales, sexuales, por prejuicio hacia la orientación sexual, identidad de género o expresión de género, económicos, patrimoniales, simbólicos, obstétricos, laborales, políticos, mediáticos, femicidios y acosos sexuales callejeros, así como los lugares donde ocurre: doméstica, comunitaria e institucional, explicó.

También quedan reconocidos por ley los derechos específicos de las víctimas: respeto a la dignidad, intimidad y autonomía, a la confidencialidad, a no ser sometidas a ninguna forma de discriminación, a recibir información clara y accesible, y a contar con protección y atención integral especializada, así como a la reparación del daño.

La ley fortalece el acceso a la justicia y a las medidas de protección, la adecuación de los procesos a las necesidades específicas de las distintas poblaciones, es decir niñas, niños, adolescentes, mujeres adultas y adultas mayores, y la reparación integral.

Asimismo, reconoce la necesidad de adoptar políticas educativas, culturales y comunicacionales para la erradicación de pautas culturales que sustentan la violencia, para lo que es indispensable la sensibilización y participación de todos.

Mazzotti explicó que la ley integral es el resultado de un largo proceso participativo de las organizaciones de mujeres y feministas. “Luego de su aplicación habrá un antes y un después para el tratamiento de la violencia de género en Uruguay, porque esta norma es un ejemplo en América Latina”, enfatizó.

También resaltó el funcionamiento de las tobilleras, la capacitación a policías, el aumento de las unidades especializadas, y abogó por más servicios de protección a la infancia, la adolescencia y las mujeres, por un cambio cultural, por la prevención de la violencia de género, por mejorar los mecanismos de reparación y por la reestructuración de los juzgados de violencia doméstica en juzgados de atención a la violencia de género con atención integral.   

La directora de Inmujeres abogó por que existan más servicios de atención en las pequeñas localidades y en el ámbito rural, como complementos a los servicios de salud pública que tienen equipos de referencia en violencia doméstica e infantil.

En otro tramo de la entrevista, Mazzotti evaluó el trabajo de Inmujeres este año y precisó que pasaron de tener 19 servicios a 27 en todo el país, así como se extendió la atención a varones agresores, de tres a seis departamentos, que son Montevideo, Canelones, Maldonado, San José, Colonia y Flores.

El instituto también trabajó con adolescentes y jóvenes en coordinación con el Instituto Nacional de la Juventud y con el Ministerio de Salud Pública en la campaña de noviazgos libres de violencia, que llegó a más de 12.000 adolescentes con participación activa y protagónica en todo el país.

“Inmujeres culmina el año con una estrategia nacional para la igualdad de género, que es una hoja de ruta con una mirada de medio plazo al 2030, que trabajó en concordancia con el Consejo de Género y todas sus instituciones en el marco de lo que será el Plan Nacional de Desarrollo Sustentable, iniciativa de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto”, afirmó la entrevistada.

 

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